viernes, 22 de marzo de 2013

#ElHistórico - Habemus centro… ¿Comercial?


Me declaro indignado y en huelga de hambre aunque, pensándolo bien, me encantaría realizarla en el patio de comidas del Mall Plaza… dudo que resulte. Mi indignación nace precisamente en relación a estos centros comerciales, es que un día de estos golpeó a mi puerta twittera una información del diario La Tercera del 17 de Marzo del 2013 titulada “Plan 2013-2014 de CorpGroup Inmobiliario enfatiza en outlets y centros comerciales” y precisamente menciona la intención de instalar en el “centro de Coquimbo” que contempla dos anclas y “80 puestos comerciales”. 

En un comienzo pensé que sería interesante el progreso, pero al poco rato recordé  de cuánto se nos ha quitado por el “progreso”. No voy a explayarme sobre el tema de las Dunas de la Herradura, ni de la Quebrada Las Rosas, ni del Culebrón pero todos sabemos bien cuál es su situación hoy. El punto es que el centro es chico y con un Mall sería el Apocalipsis cuánto del antiguo Coquimbo se ha perdido por el progreso…

Lo del Mall en Coquimbo y el tema de las Dunas entre otros lo dejo para una próxima entrega, porque a fin de cuentas esta columna tiene como propósito llevarnos a anécdotas, mito, historias y personajes de la Conurbación Coquimbo-La Serena así que recordemos un poco de ese antiguo centro de Coquimbo:

¿Necesitaba un reloj o un arreglo de este? no había mayor opción que Meléndez,(que aún existe) en calle Aldunate cerca de la Municipalidad. Este lugar, se convertiría en el símbolo del arreglo de los otrora relojes de bolsillo. Para que hablar de la tienda La Colmena, que se dedicaba a la ropa y a los “accesorios”. No existía la ropa desechable Made in China. Este lugar, también se ubicaba en pleno centro (calle Aldunate pasadito a la Elegante) y sobrevivió hasta hace un tiempo, pero finalmente la venció el gran retail, al igual que a la otrora Boutique Onda.

Cuando la urgencia y enfermedades golpeaban a la gente, pues la mejor elección era acudir a la Farmacia El Indio (desaparecida) en toda la esquina de la calle Bilbao. Si era posible, podíamos caminar hacia más al centro y nos encontrábamos con otra institución coquimbana como la Farmacia Abraham. En útiles escolares, la Librería Record era la mejor opción. Contaba con un lápiz gigante en su techo y que se volvía una parada casi obligada en Marzo.

También, a un costado de la Iglesia San Pedro se encuentra la tienda El Ferrocarril que, hasta el día de hoy, se encuentra luchando contra los "Todo a $500" pero sin esa fuerza de antaño. Bajando hacia el Barrio Inglés, estaban los antiguos bancos de los tiempos en que los británicos controlaban el puerto (Banco Español, en lo que hoy es el Centro Cultural) todo coronado por el ya mítico Hotel Palace (ex Hotel de France) que tiene una larga historia de incendios.

Existen otros lugares entrañables para los coquimbanos, como la Casa Flores -que vive aún-, el antiguo Teatro Nacional -donde se ubicaba un Santa Isabel y actualmente un Jhonson-, el Supermercado Portales en la bajada de la calle del mismo nombre con Melgarejo, o también en la salida del Insuco la Sao Paulo reparadora de calzado junto con el templo de los libros usados. Tampoco podemos olvidar la calle Pinto con sus helados de Alhambra y sus peluquerías, que en su mayoría se llaman "Zepeda".

En fin, Coquimbo forjó lazos entre su gente y sus tiendas como hoy en la sociedad actual es un poquito difícil encontrar. Esperemos que logremos preservar el patrimonio que no siempre tiene que ser monumentos o iglesias, sino que también cosas del día a día. Los coquimbanos, al menos, tienen memoria…

Por: Felipe T.Parra.