Las mil y una puertas
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| Imagen extraída de: http://patrimoniodelaserena.16mb.com/ |
Por: Felipe T. Parra @FelipeCitoyenne
El mes de Enero no es precisamente un mes para realizar trámites y largas caminatas por los centros de las ciudades, sumémosle a eso que en una ciudad invadida de turistas es mucho peor: autos con patentes extrañas, gente detenida sacando fotos hasta a las hormigas, y “la calor” como compañera inseparable convierte a este viaje “burocrático” inmediatamente en una alpargata a cualquier aventura estilo Señor de los Anillos.
Cuento corto, me llamo la atención que en cada oficina me enviaban a otra: “Tiene que ir a la oficina que está cerca de la Iglesia tanto, tanto”… “No, no, esa oficina está cerca de la otra iglesia, mas arribita”… “Le dieron la dirección equivocada, esta oficina está cerca de la iglesia atrás del parque Pedro de Valdivia” y un larguísimo etcétera. ¿Adivinó? Sí, estoy hablando de La Serena.
Lo de las iglesias y su uso en La Serena como punto de referencia no es casualidad, posee casi 30 iglesias solo en el centro de la ciudad, ya que en sus inicios llegaron muchas congregaciones religiosas instalándose con sus iglesias y centros para convertir a los paganos.
La cosa es que mientras los monjes realizaban sus ritos, algo tenían bajo el suelo… hablo de uno de los grandes “mitos urbanos” de La Serena, los túneles. Las historias son variadas y múltiples, pero generalmente coinciden en algo: Hay muchísimas puertas, salones tras salones, que a su vez dan a mas puertas. ¿Son ciertas las historias? Difícil comprobarlo enfáticamente, en la comunidad del colegio Salesiano las dan por hecho, ya que precisamente este colegio sería uno de los “puntos” por los cuales se puede ingresar, y que hasta alumnos allí han encontrado doblones de oro español, lo que de partida nos indica que tienen su origen en la siempre “cartucha” Colonia.
Las historias de Piratas haciendo y deshaciendo en La Serena (no hablo de fútbol) también tiene su conexión a esta historia de los Túneles. Y las iglesias serenenses siempre fueron las más afectadas con estos visitantes, lo cual indica que esta red de pasillos subterráneos cumplía la función de generar un refugio y una red de huida para los sacerdotes y gente de la ciudad, además de escondite de riquezas como lo comprueba la innumerables historias de hallazgos de monedas antiguas acuñadas por españoles.
Hay eso si, algunos relatos más macabros de que serian catacumbas en que se hallarían restos de pruebas poco dignos para lo que debería ser un miembro de la Iglesia que estaría conectando conventos de monjas con seminarios de sacerdotes, pero son eso, solo leyendas y cuentos. Incluso , algunos se atreven a señalar que estos túneles llegarían más allá del centro de La Serena extendiéndose a zonas como Compañias, Cerro Grande, etc.
¿Mito, realidad, historia tergiversada, o simplemente una casi teoría conspiración? Difícil de afirmar, los relatos son tantos y tan variados que es difícil darle un hilo conductor claro a esta historia, lo que sí, serenenses en general siempre la darán por hecho y de paso empezaron su relato con un: “Si claro, yo entre y…”
