sábado, 29 de diciembre de 2012

El estado de Coquimbo

Por: Jordan Hoyar Ireland  
Sin duda, como un coquimbano orgulloso puedo notar feliz el rápido progreso del Puerto Pirata, en todos sus ámbitos. Después de décadas viviendo a las sombra de nuestra ciudad vecina, se logró destacar y diferenciar las cualidades de cada una, debido al fruto del trabajo de años y apoyo de muchos Coquimbanos. 

Comercialmente la ciudad se nota un poco estancada, aunque en el ámbito habitacional sus espectaculares y sugentes edificios dan un toque especial a la Herradura y a la Playa Changa. Tenemos un Estadio de carácter Mundialista, un Hospital de Lujo y una Cruz gigante en el alto cerro que nos saluda todas las mañanas. Pero ¿Está Coquimbo realmente preparado para un desarrollo mayor a futuro? aquella pregunta nos llena de incertidumbre. 

Ya es común caminar por el centro de la ciudad y demorarte en llegar de la Plaza de Armas al Empalme ,las viejas rechonchas con bolsas matuteras que caminan como si fueran al matadero son unos de los problemas más significativos (obviamente la solución no es acabar con las viejas estas... aunque igual mmm). En otra parte del centro, una vez conseguido el asunto y después de haber sobrevivido a la ola de bolsas Matuteras, debo ir a tomar colectivo llagando al “Deca” [Q.E.P.D], que para mi sorpresa, se convirtió en campo de concentración nazi  debido a las cientos de personas acopladas en la vereda en una calle llena de gente que, a estas alturas, parece calle de Nueva York con tanto auto. 

Hace poco estuve en Valparaiso y quedé algo intrigado con el parentesco con Coquimbo. En el "puerto principal"paseas por el centro y pasas de largo a los cerros, te encuentras con hermosas casonas, centros culturales, museos al aire libre y cualquier cosa inimaginable incluso aquello. Imaginemos eso mismo en nuestro centro, caminas unas calles más arriba del Santa Isabel céntrico y ya te encuentras con polvorientos edificios abandonados llenos de borrachos hediondos y orinados. Si eres osado e insistes en seguir aparecerá un inentendible amigo que dirá "Cien pesitos, Cien pesitos" en medio de las empinadas escaleras desechas de un zig-zag (que ni pintura le han puesto). 

Pero como no todo es reclamar, siempre se debe aportar con soluciones: para acabar con el lento tránsito peatonal, la calle Aldunate se podría convertir en un paseo peatonal (“Pero no calzarían el sentido de las calles poh, Tonto”) ¡Tranqueeeeelo!, una vez convertido Aldunate en peatonal quedaría el problema de el transito vehicular  en el “Deca” Puerto con su transcurrido flujo colectivo y la descoordinación de sentido carreteros. ¿La solución? pronto esa calle se convertirá en Avenida, así que no se extrañe si el trafico esta hecho un asco algunos días del próximo año. En cuanto la Parte Alta debería pasar de ser el sector "tabú"de la comuna a un gran centro de atracción turística, para eso se debería implementar una política de reinserción social, con viviendas coloridas donde se influya en acción arquitectónica y se aproveche la hermosa vista que esta da. 

Coquimbo tiene la gran capacidad de aprovechar nuestras virtudes, de atraer a la gente e intrigarla con el pasado del hermoso puerto plagado de leyendas, piratas, sirenas, ingleses y todas las maravillas que encontraremos en esta gran locación que, con esfuerzo y ayuda, puede ser un lugar más hermoso del que ya lo es.